“Pero, ¿qué trastorno tengo?”. Un psiquiatra me dijo que tenía trastorno límite pero ahora, en otro hospital, me han dicho que tengo trastorno histriónico. Estoy hecha un lío, confusa. (L.M).

¿Cómo sucede esto? ¿Por qué sucede?

Esta situación es común en el área de los trastornos de personalidad y dada la complejidad de estas dificultades es muy importante que el diagnóstico sea realizado por profesionales cualificados y con experiencia. Como nosotros defendemos para diagnosticar un trastorno de personalidad hay que “buscar debajo del síntoma”

Siguiendo con el ejemplo de L.M. vamos a explicar las diferencias entre trastorno histriónico y trastorno límite de la personalidad.

TRASTORNO PERSONALIDAD  HISTRIONICO TRASTORNO PERSONALIDAD LIMITE
Acuciante necesidad de ser “visto” No necesidad tan intensa e incluso lo contrario
Emocionalidad y elevada reactividad Emocionalidad y reactividad menor
Las emociones se muestran de forma más extrema y cambiante
Las emociones pueden ser inhibidas y los cambios no son tan rápidos.
El físico, la vestimenta son importantes El físico y la vestimenta se ocultan
Gran permeabilidad frente a lo exterior Permeabilidad mucho menor.

 

Uno de los rasgos principales del histrionismo es la acuciante necesidad de ser atendido, tenido en cuenta y de no pasar desapercibido en situaciones sociales cueste lo que cueste (más que un gusto por llamar la atención es una enorme tensión y desubicación cuando no están en el centro de la atención de los demás). En lo límite, esta necesidad no es un rasgo característico y muchas veces incluso hay más un deseo de no ser observado ni atendido en situaciones sociales.

Otro rasgo central en el histrionismo es la emocionalidad y elevada reactividad a cualquier estímulo externo por leve que sea. En lo límite también hay emocionalidad y reactividad pero no tanto a estímulos externos; sino que también puede haberla hacia estímulos internos, pensamientos, recuerdos etc…

En el histrionismo, las emociones, tanto positivas como negativas, se exteriorizan de forma más extrema y cambiante (desde fuera se puede ver como teatral y superficial por lo cambiante que puede ser) porque la persona no puede regular esa expresión. En lo límite aunque también hay dificultades para regular las emociones, puede no haber exteriorización de algunas emociones sino inhibición y los cambios no son tan rápidos.

Otra diferencia es la importancia y utilización del físico. En lo histriónico (aunque no en todos los casos) se puede utilizar el físico para cubrir esa gran necesidad de recibir atención.  En   el límite, normalmente el físico no desempeña un papel relevante en las interacciones sociales y en muchos casos es percibido de forma negativa como algo a ocultar y no a exhibir.

Por último, en lo histriónico hay una gran permeabilidad de todo lo que viene del exterior. La persona absorbe y se deja llevar por otras personas y por las circunstancias cambiantes,  mientras que en el límite no hay esa permeabilidad e influencia del exterior tan acusada.