El Mindfulness en la Psicoterapia

El mindfulness va siendo cada vez una pieza más relevante y útil en la psicoterapia moderna. No sólo es una de las bases principales del programa DBT que seguimos en TLP Tratamientos sino que también nos ayuda a mantenernos fieles a los principios que guían nuestro trabajo y con la experiencia se revela cada vez más como herramienta muy eficaz para conseguir objetivos terapéuticos concretos.

Hoy se cuenta con numerosos estudios que demuestran los beneficios de la práctica del mindfulness.

La práctica continuada del mindfulness ayuda:

  • A percibir de forma más clara y consciente las emociones, pensamientos, el cuerpo y el mundo que nos rodea.
  • A tomar distancia de los recuerdos y de las emociones desagradables.
  • A distinguir y separar mejor los acontecimientos del pasado y del presente.
  • A mejorar la capacidad de exponerse y participar de forma plena de las cosas sin evitarlas.
  • A adoptar una postura no juiciosa y de mayor aceptación incluso en momentos difíciles.
  • A adoptar una postura menos juiciosa y ms compasiva hacia uno mismo y hacia los demás.
  • A percibir la unión con las demás personas y con el universo y así disminuir el sentimiento de soledad.

Las personas con desregulación emocional intentan evitar emociones y pensamientos desagradables o desconectarse de ellos. A menudo se dejan llevar por impulsos que les alivian a corto plazo pero que a largo plazo les impiden centrarse en las cosas que realmente son importantes.

Cuando evitamos algo de forma sistemática nuestro cerebro no aprende a tolerarlo ni a buscar nuevas soluciones. Los problemas se estancan y también las emociones y pensamientos negativos que acaban desbordando y superando a la persona.

El mindfulness proporciona una vía de salida en cuanto que entrena nuestra mente a tener una actitud abierta y a tomar distancia sin evitar para exponerse de forma tolerable a las emociones y pensamientos sin verse arrastrado por ellos. 

Incorporar el mindfulness en el trabajo terapéutico implica:

  • Conocer y manejar las 7 habilidades que se citan más abajo.
  • Practicarlo en el día a día de forma personal, en el equipo y con los consultantes.
  • Adoptar con el tiempo una actitud y predisposición personal.
  • Enseñar esas técnicas a nuestros consultantes, motivarles y acompañarles en la práctica.

El conocimiento y práctica del mindfulness es lo que nos sitúa a todos, consultantes y profesionales en un mismo nivel ya que estas habilidades las hemos de practicar todos en el día a día.

Intentamos que la práctica del mindfulness esté presente en todo nuestro trabajo y en nuestro funcionamiento como equipo DBT.

La práctica formal son los ejercicios concretos de mindfulness y la enseñanza de las habilidades que realizamos:

De forma continua hacemos una práctica informal: Cada vez que observamos y describimos los hechos separándolos de las interpretaciones y creencias, cuando detectamos y eliminamos juicios, cuando descubrimos la mente sabia y la escuchamos para tomar decisiones, cuando participamos de una experiencia y estamos en harmonía con ella, cuando focalizamos la atención en una sola cosa y cuando somos efectivos haciendo lo que funciona.

Las 7 habilidades básicas del mindfulness:

  • Tres son lo que hacemos: Observar, Describir, Participar.
  • Tres son el cómo lo hacemos: Sin juzgar, Focalizando y Siendo efectivos.
  • Y el resultado de aplicar estas seis habilidades es la Mente Sabia. 

Estas habilidades parecen sencillas pero son difíciles de poner en práctica ya que todos tenemos una marcada tendencia a automatizar respuestas, juicios e interpretaciones sobre los hechos y no estamos entrenados para pararnos y observar.

La mayor fuente de sufrimiento que tiene el ser humano son sus propios pensamientos, creencias, juicios, emociones secundarias y sobre todo el no aceptar el dolor emocional.

En este sentido el mindfulness funciona como “medicina para el sufrimiento” porque entrena a la persona a aceptar aquellas experiencias y hechos que no puede cambiar.

Mindfulness y compasión.

Destacamos el concepto de compasión como una actitud y un valor (fuera de religiones y doctrinas) a desarrollar para lograr el bienestar con nosotros mimos y con los demás. El concepto de compasión difiere del de empatía en que además de darte cuenta de las necesidades del otro y de las propias haces algo para acompañarte o cuidarte a ti mismo y también al otro. En la cultura occidental en general parece que está mal visto quererse uno mismo y bien visto tener una postura o una voz crítica hacia nosotros mismos que en muchos casos nos lleva a la búsqueda permanente de la perfección y a la larga a la insatisfacción y estrés vital.

El mindfulness aplicado al desarrollo de la compasión y la autocompasión lo trabajamos en terapia mediante una mirada determinada del terapeuta y mediante la práctica de ejercicios que ayuden a tomar consciencia de donde está cada uno en este camino y como poder avanzar más.

Bibliografía:

Sitios de interés:
Asociación española de mindfulness.