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Tratamiento psiquiátrico2018-11-28T11:26:32+00:00

Tratamiento psiquiátrico

TLP Tratamientos apuesta como equipo multidisciplinar por ofrecer una mirada sobre cada caso y sobre cada persona desde la psiquiatría y desde la psicología conjuntamente, siendo conscientes de que solo así se van a lograr los mejores resultados. En la fase de evaluación intervienen ambas perspectivas, mediante la realización de entrevistas, exploraciones y la posterior puesta en común en el equipo hasta elaborar un diagnóstico y una propuesta de intervención.

El tratamiento farmacológico que proponemos para la amplia variedad de trastornos y problemáticas emocionales que tratamos se basa en la experteza así como en la aplicación de las guías clínicas que nos orientan sobre los tratamientos basados en la evidencia que mejor funcionan para cada trastorno. El trato humano, pausado y personalizado permite ajustar aquello que indican las guías clínicas a las necesidades de cada persona según el momento de su evolución.

La asistencia psiquiátrica en el Trastorno Límite de Personalidad (TLP)

Aunque el abordaje farmacológico no es el tratamiento de elección, es una intervención que en muchos casos puede ser necesaria además del tratamiento psicológico.

El tratamiento psiquiátrico del TLP supone un abanico de intervenciones, de las que cabría destacar las siguientes:

  • La valoración del propio trastorno límite de personalidad, de otros trastornos psiquiátricos que muy a menudo se asocian y de posibles alteraciones físicas.
  • El tratamiento farmacológico y su seguimiento acorde a los cambios que se van presentando.
  • La coordinación del tratamiento y el plan terapéutico con los otros profesionales que intervienen.

La valoración del propio trastorno límite y el tratamiento farmacológico

El tratamiento principal del TLP, según recogió el consenso de expertos de la American Psichiatric Asociation (2001) es la psicoterapia y el tratamiento farmacológico supone un complemento. Dicho tratamiento se realiza a partir de un modelo desarrollado por Soloff (1998, 2000) centrado en los síntomas.

Este autor propuso que los objetivos de la farmacoterapia deberían basarse en tres dimensiones: cognitiva-perceptual, afectiva e impulsiva-conductual.  Los fármacos utilizados para el tratamiento sintomático del TLP pertenecen a las familias de los antidepresivos, de los eutimizantes y antipsicóticos principalmente. El psiquiatra planteará un tratamiento u otro según qué sintomatología predomine, y teniendo en cuenta elementos individuales del paciente.

La valoración de otras enfermedades médicas y psiquiátricos

La persona con diagnóstico de TLP sufre con bastante frecuencia de otros trastornos psiquiátricos asociados, como por ejemplo trastornos de ansiedad, depresión, Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, adicciones, trastorno de la conducta alimentaria, etc.   En ocasiones también sufren de problemas médicos. Es lo que se llama comorbilidad psiquiátrica y médica.

El proyecto terapéutico debe tener en cuenta tanto el trastorno límite de personalidad, como los otros trastornos médicos o psiquiátricos asociados si los hay. El tratamiento psiquiátrico irá orientado por tanto, al abordaje sintomático del trastorno de personalidad y de los otros trastornos psiquiátricos asociados. Ello permitirá una mejor evolución y respuesta terapéutica.

La coordinación del plan terapéutico con otros profesionales

El tratamiento integral va orientado a la mejora sintomática y funcional de la persona. La coordinación entre los distintos profesionales que intervienen el caso permitirá la elaboración de un plan terapéutico consensuado.

Durante el seguimiento el psiquiatra irá adaptando el tratamiento farmacológico en función de la evolución y objetivos terapéuticos planteados.

Así pues, como resumen, dentro de la valoración farmacológica de un consultante con diagnóstico con TLP, de manera esquemática se tendría que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Presentación clínica.
  • Comorbilidad psiquiátrica.
  • Comorbilidad física.
  • Antecedentes personales. Respuesta a tratamientos anteriores.
  • Proyecto terapéutico (coordinación psiquiatra y psicoterapeuta).
  • Funcionalidad.
  • Aspectos individuales (adherencia, cumplimiento, etc.).

Por último, destacar que dentro del tratamiento psiquiátrico es clave el establecer una buena alianza terapéutica a partir de los siguientes aspectos:

  • Valorando los antecedentes previos y expectativas que puede tener la persona acerca de la medicación.
  • Proponiendo una pauta de medicación de manera pactada, valorando conjuntamente los riesgos y beneficios de las diferentes alternativas terapéuticas.
  • Teniendo en cuenta la mejoría funcional de la persona, a partir de la mejora clínica y minimización del riesgo de efectos secundarios.
  • Realizar un buen diagnóstico y una valoración clínica individualizada, dado la frecuente comorbilidad y también la importante variabilidad que presentan en las manifestaciones propias del TLP.
  • Ir adaptando el plan terapéutico y también el tratamiento farmacológico a la evolución clínica y las dimensiones clínicas que predominen en cada momento.

Para ampliar información consulta este video