Dentro de los trastornos de la personalidad que existen, el trastorno de límite de la personalidad es uno de los que más llama la atención ya que resulta ser un tipo de trastorno con unos síntomas muy particulares que en muchos casos cuesta bastante determinar si se trata de una cosa u otra.

Por ese motivo es que aún no existe un determinado tipo de prueba particular que ayude a realizar un diagnóstico precoz del mismo.

Sin embargo, dentro de las muchas consecuencias existentes se sabe que hay unos mecanismos de defensa propios de las personas que sufre de TLP que es bueno conocer con el fin de poder determinar de esta forma cómo actuar ante un acto de esta naturaleza.

Todos funcionamos en nuestra vida a partir de unos mecanismos de defensa, pero estos mecanismos de defensa en TLP suelen ser en muchos casos muy trascendentales y extremos.

  • -Negación: Existen dos tipos de negación. Por un lado está la negación de los sentimientos o deseos del propio sujeto. Es una estrategia propia en donde hace que la persona no se pueda adaptar a la realidad pero sí lo hace a aquellos conflictos puntuales que tienen especial interés para ellos. Otro de los tipos de negación existentes es la negación de la realidad. Se refiere al hecho del rechazo general en cuanto a tomar una conciencia real de todo lo que está sucediendo. En muchos casos se mezcla con la esquizofrenia o con trastornos de delirio.
  • -Proyección e identificación: Se trata de la expulsión fuera de sí de algunos aspectos que no se aceptan en uno mismo y que se deciden colocar fuera de uno ya que se niegan como propios. Cuando una persona que sufre de TLP nos está atacando, lo que sucede es que está viendo sus propias necesidades en el otro. En el momento en que intenta manipularnos, lo que está proyectando es la necesidad de controlar su propia vida, no la vida del otro.
  • -Cambios de humor selectivos: No todos los cambios de humor tienen que ver con mecanismos de defensa en TLP pero algunos de ellos son realizados como forma de manipulación o coacción por parte de estas personas que aprenden que si se enfadan o demuestran de determinada forma en un momento conseguirán lo que desean.

Por supuesto que existen mayores mecanismos de defensa, pero estos sin duda son de los más notorios.