Saber cómo funciona el cerebro en la adolescencia puede ayudar a padres y educadores a entender mejor a los adolescentes y, a la postre, mejorar o no empeorar su visión y su relación con ellos.

La adolescencia es una etapa de riesgos y oportunidades. Para situar una buena parte de las conductas en esta etapa tenemos que acudir a la biología y especialmente al cerebro.

El cerebro en la adolescencia está en desarrollo y lo importante es saber que cuales son las estructuras implicadas en la razón y cuales en la emoción y como se relacionan entre ellas.

La razón o los procesos de pensamiento, análisis de problemas y toma de decisiones reside en el córtex prefrontal. Esta estructura en la adolescencia está ocupada en el llamado proceso de “poda” por el cual eliminan las conexiones neuronales creadas a lo largo del desarrollo menos desarrolladas a la vez que se refuerzan las más útiles. Paralelamente el sistema límbico (donde reside la emoción, la motivación, el deseo) experimenta una sobre excitación como consecuencia de los cambios hormonales de la pubertad.

Como consecuencia ¿Qué pasa en el cerebro del adolescente? Pues que hay un desequilibrio entre el circuito cognitivo y el circuito emocional. La parte que está implicada en la motivación y el procesamiento emocional y social está hiperactivada mientras que el córtex prefrontal, responsable de moderar toda esta emocionalidad está desarrollándose.

La asincronía del cerebro adolescente va a hacer que , sobre todo en la primer etapa, se implique más fácilmente en situaciones de riesgo y/o búsqueda de sensaciones y novedades.

Como en cada escrito de este blog acabamos con una frase:

                                              Los jóvenes siempre han tenido el mismo problema: cómo ser rebelde y conformarse al mismo tiempo. (Quentin Crisp)

Y tu ¿qué opinas?