Muchas personas pueden que no sepan que previo a recibir el diagnóstico final de que se sufre de trastorno de límite de la personalidad, un paciente puede pasar por diferentes estados y recibir distintos tipos de diagnósticos en el medio hasta que finalmente se llega al diagnóstico correcto.

El motivo de lo anterior se debe fundamentalmente al hecho de que el trastorno de límite de la personalidad comparte muchos síntomas con otro tipo de enfermedades por lo que puede haber confusión en su diagnóstico.
Cuando finalmente se llega a un diagnóstico correcto, el paciente que acaba de diagnosticar con trastorno de límite de la personalidad puede llegar a sufrir distintos tipos de sentimientos encontrados.
Por un lado, algunos de ellos se sienten completamente aliviados de saber finalmente qué es lo que les sucede y poder comenzar así con un tratamiento eficaz. Sin embargo, otros se sienten mucho más preocupados, enfadados y no pueden aceptar tener este problema en sus vidas.
Es normal que el diagnóstico del trastorno de límite de la personalidad deje a la persona con muchos conflictos en su interior ya que es muy difícil de comprender los síntomas y el nombre de por si del trastorno siempre llama la atención. El hecho de contener la palabra “personalidad” inmediatamente hace pensar que se atacan a sí mismos por cómo son y por el tipo de personalidad que tienen cuando está muy lejos eso de ser verdad.
Si acabas de ser diagnosticado con el trastorno de límite de la personalidad hay distintas cuestiones que puedes hacer. En primer lugar, es informarle a la gente más cercana lo que está sucediendo. El hecho de que personas cercanas a nosotros lo sepan, hace que sea más llevadero y que comprendan cuando tengas esos “ataques” de ansiedad o de furia. Además, algunos de ellos deberán ser parte de tu tratamiento con el fin de ayudarte a sobrellevar dicha enfermedad.
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