El TLP es un trastorno con múltiples aristas. ¿Puede ser abordado en una terapia o en una psicoterapia?. Terapia y psicoterapia no son sinónimos y la persona con TLP sólo debe ser tratado en el contexto de una psicoterapia con evidencia científica y con un profesional debidamente formado,.

Hay muchas personas y algunas con TLP que, por falta de conocimientos o por una tendencia a abreviar las palabras, explican que “están en terapia”, o que “han decidido comenzar una terapia”. Cuando profundizamos un poquito más nos damos cuenta de que en realidad se trata de una “psicoterapia”.

¿Qué diferencias existen entre ambos conceptos?. Según la RAE una de las concepciones de terapia es la aplicación de un tratamiento a un problema psicológico y define la psicoterapia como tratamiento de enfermedades mentales, psicosomáticas y problemas de conducta mediante técnicas psicológicas.

Las diferencias son notables. La palabra terapia se refiere a “tratamiento” sin incluir ninguna especificidad de forma o contenido, tampoco precisa ni exige un profesional determinado ni en qué condiciones ha de trabajar y, por último, el concepto problema psicológico es tan amplio que no informa de frecuencia, severidad, persistencia o disfuncionalidad.

Por otra parte, el concepto psicoterapia -aunque no nos gusta el concepto enfermedad ya que es una extrapolación de un concepto médico al ámbito psíquico – nos ubica en la aplicación de técnicas específicas de la ciencia psicológica para el tratamiento de problemas que alteran los pensamientos, emociones y acciones de una persona de forma continua y significativa, generan disfuncionalidad y producen sufrimiento en la persona y/o en aquellos que le rodean.

Por tanto, un problema psicológico puede abordarse desde medios diferentes (una charla con una amiga, un masaje relajante, cuidar a un animal…) que pueden ser terapéuticos, pero si ya estamos delante de un trastorno es posible que esos recursos se nos queden cortos y debamos recurrir a una psicoterapia.

Sólo una psicoterapia nos asegurará que el tratamiento esté realizado por el profesional competente (una persona titulada en psicología), con la formación clínica adecuada (conocimiento amplio de los trastornos mentales, características y rasgos diferenciadores), en las condiciones que garantizan su efectividad (confidencialidad, objetividad, creación de setting) y utilizando técnicas validadas científicamente. 

En el caso de TLP la elección entre terapia y psicoterapia es, sin duda, la psicoterapia. Incluso en aquellos casos menos graves en que la persona no tiene el trastorno como tal sino sólo presenta rasgos  o es un tlp subclínico es conveniente que realice un tratamiento con evidencia científica y por un profesional titulado.

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