La consideración de que el Trastorno de Límite de la Personalidad es algo difícil de diagnosticar no es algo nuevo. Existen muchos elementos que llevan a la confusión por lo que es completamente natural el hecho de saber que pueden haber distintos inconvenientes con ello.

Existe un gran porcentaje de la población que sufre de trastorno de limite de la personalidad y no lo sabe, algo que se da principalmente en las mujeres.

Son muchas las dudas que surgen con ello sobre este trastorno principalmente lo que tiene que ver con los síntomas, los que son muy parecidos a otras patologías y lo que lleva a que exista alguna que otra confusión.

Es por eso que es bueno hablar de los mitos sobre el trastorno de límite de la personalidad que existen hoy en día. Veamos algunos de ellos:

No hay tratamiento: hoy en día hay una serie de tratamientos que pueden hacer que el TLP esté controlado y que la persona que lo sufre pueda gestionarlo adecuadamente. Estos tratamientos suelen fundir lo que es el tratamiento farmacológico con un tratamiento de terapia psicológica en donde también participa la familia.  Es allí en donde se aprende el manejo de los síntomas para poder tener mejores relaciones interpersonales.

Es algo “ para toda la vida”: se trata de un estado puntual, y es un tipo de enfermedad que no forma parte del ser sino que es un trastorno mental. En base a ello, es que hay que conocer que hay una diferencia importante pues se tiene TLP no se sufre TLP. Con el avance del tratamiento puede haber una evolución muy clara en todo ello y así conseguir que desaparezca o que no haya rastros de él.

Quienes tienen TLP se autolesionan para llamar la atención: es verdad que quienes tienen TLP tienden a autolesionarse pero lo hacen con el fin de autocastigo y como una forma real de autoregularse. El sufrimiento que tienen interno es lo que los lleva a ello pero eso no implica que quieran llamar la atención, sino que buscan la forma de regularse a sí mismos.

Son personas un poco peligrosas: quien sufre de TLP tiene rasgos impulsivos por sus emociones intensas pero eso está lejos de significar que se trata de una persona peligrosa.