Seguramente hayas oído hablar esta palabra más de una vez. La realidad es que dentro de las nuevas técnicas que se utilizan para trabajar sobre sí mismo y sobre las personas que sufren trastorno, el mindfulness  es de las que más adeptos ha adquirido a lo largo del tiempo.

Si la traducimos al español, nos estamos refiriendo a la Atención Plena o la Presencia Mental, por eso se la suele conocer como atención plena o consciente al paciente.

Como la misma palabra lo dice, de lo que se trata es de estar en el momento presente, pero no tal y como solemos estar en muchas ocasiones, sino de manera activa, haciendo que la experiencia sea mucho más certera y se viva tanto desde la parte exterior como de la parte interior tal y como es sin querer que nuestra mente o pensamientos la controlen.

 

De esta forma, lo que pasará es que lo que tenga que suceder, sucederá sin ningún tipo de complicación dejando que el cuerpo y la mente y todo el interior lo sienta hasta el final.

El inicio  y la base del mindfulness, proviene del budismo y se ha estado practicando durante millones de años, pero con el agregado actual de la psicoterapia.

Durante el descubrimiento y estudio de mindfulness, se puede ver claramente que cuando intentamos evitar el dolor y lo único que queremos es el placer para nuestras vidas, lo que conseguimos es hacer que el sufrimiento se multiplique. Cuando lo aceptamos, y vivimos tranquilamente tanto las alegrías como las dificultades que se nos presentan sin luchar contra ellas, entonces, eso hará que los síntomas que se vivan sean mucho más certeros y sintamos con ello y una conexión más profunda haciendo incluso que los sentimientos más complicados duren menor tiempo que si nos anteponemos a ellos.

Hoy en día existen una gran cantidad de libros que ayudan a aplicar esta técnica. Al poco tiempo de empezar a aplicarla comenzarás a notar cómo el estrés se reduce al máximo, todas las situaciones de dolor y depresión se reducen y se liberan con mayor rapidez así como existe también un despegue natural que permite ver cualquier situación tanto desde adentro como desde afuera observando los sentimientos sin juzgarlos en ningún momento.

Y por supuesto el beneficio de estar en el presente que es el lugar indicado para sentirse realmente feliz.