Intervenciones basadas en Mindfulness para el tratamiento de sustancias y adicciones conductuales: una revisión sistemática

La desregulación de las emociones, así como las intervenciones para mejorar estas dificultades están recibiendo una atención creciente en la literatura científica. El objetivo del presente trabajo fue realizar una revisión sistemática sobre la eficacia de las Intervenciones Basadas en Mindfulness (MBI) en adicciones tanto a sustancias como conductuales (BAS).

Se realizó una búsqueda bibliográfica utilizando Cochrane, PubMed y Web of Science. Cincuenta y cuatro ensayos aleatorios publicados en inglés desde 2009 hasta abril 2017 se incluyeron en esta síntesis narrativa.

Los resultados indican que las Intervenciones Basadas en Mindfulness se aplicaron en una amplia gama de adicciones, incluyendo trastornos por uso de sustancias (desde fumar hasta alcohol, entre otros) y las adicciones conductuales. (es decir, trastorno del juego, adicción al sexo, compras, internet, móvil..). Estos tratamientos tuvieron éxito para reducir la dependencia, la ansia y otros síntomas relacionados con la adicción al mejorar también el estado de ánimo y las emociones desregularizadas.

Los enfoques MBI (Intervenciones Basadas en Mindfulness) más utilizados fueron los siguientes: Mindfulness para la Prevención de adicciones, entrenamiento de Mindfulness para fumadores, Mindfulness orientado a la mejoría de la recuperación de recaídas. El grupo de control más frecuente en los estudios incluidos fue el del Tratamiento Habitual (TH).

El enfoque más eficaz fue la combinación de las Intervenciones Basadas en Mindfulness con los tratamientos habituales (TAU) o otros tratamientos activos. Sin embargo, faltan estudios que demuestren el mantenimiento del efecto en el tiempo. Por tanto, se necesitan estudios con seguimientos más prolongados.

La literatura revisada muestra apoyo a la efectividad de las Intervenciones Basadas en Mindfulness (MBI). Las investigaciones futuras deberían centrarse en evaluaciones de seguimiento más prolongadas, así como en la adolescencia y población joven, ya que son una población vulnerable para desarrollar problemas asociados con el alcohol, las drogas u otras adicciones.