Según un estudio especial de la Sociedad de Patologías Dual más del 40% de las personas que tienen patologías dual presentan ideas de suicidio.

Esto significa que estas personas tienen más ideas que por ejemplo las que consumen algún tipo de sustancia o tienen algún otro tipo de trastorno mental. Por ese motivo, es importante poder detectar las patologías dual o de trastorno de limite de la personalidad lo antes posible para aplicar un tratamiento y así prevenir el suicidio.

Todo ello demuestra que hay una clara necesidad de poder instalar programas de prevención en donde se puedan hablar de los distintos factores y ver cómo afectan a estas personas.

Generalmente el perfil que presentan son de personas que tienen trastornos afectivos mayores como puede ser la depresión, algún síndrome psicótico crónico, trastornos de gran impulsividad, emocionalidad negativa, son antisociales, entre otros.

Claro que no se descarta que estos pacientes también tenga un consumo de sustancias que ponga aún más en riesgo esos pensamientos.

La idea es poder aplicar en todo momento un tratamiento en el cual se brinden herramientas para que los pacientes puedan gestionar sus emociones y saber cómo detener esos pensamientos que aparecen en ocasiones y que los quiere hacer llevar a la autolesión y como consecuencia al suicidio.

Para todo ello, es fundamental el tener un diagnóstico precoz que nos ayude y por supuesto que exista un apoyo de la familia, parejas y de todo el entorno con el fin de que ellos también acompañen a lo que se refiere el propio tratamiento pues en definitiva son muchas cosas y hay que saber cómo gestionar para que uno tenga la posibilidad de crear un marco regulatorio en donde no existan estos pensamientos.

Los síntomas de alguien que tiene patologías dual o trastorno del límite de la personalidad son muchos y muy variados, por lo que no hay que dejar de lado el hecho de que se podría tener un primer diagnóstico erróneo al esperado.

Por último, pero no menos importante es saber que estos pensamientos pueden ser gestionados de forma adecuada cuando se tiene un tratamiento tanto farmacológico como de terapia adaptado al paciente.